La incontinencia urinaria (IU) se define como la pérdida involuntaria de orina. Afecta a la persona y al entorno de la misma, y se asocia a un importante deterioro en la calidad de vida.
Las medidas preventivas, como evitar el sobrepeso o las situaciones que suponen un aumento de la presión abdominal como la tos crónica, se deben recomendar a todos los pacientes antes de iniciar cualquier tratamiento.
El tratamiento de la IU no es único. Pueden ser beneficiosas diferentes alternativas terapéuticas sin ser excluyentes entre ellas, sino que más bien, al contrario, pueden complementarse y mejorar sus resultados.
Para decidir el tratamiento más adecuado en cada paciente, se deberán valorar, además del tipo de incontinencia, las enfermedades asociadas, la repercusión de la incontinencia, las preferencias de la paciente, la aplicabilidad del tratamiento y el balance entre los beneficios/riesgos de cada acción.
El tratamiento fisioterápico ha demostrado ser efectivo e inocuo, y puede asociarse a otros tratamientos para mejorar los resultados.
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