En aquellos casos en que el prolapso es pequeño o no incomoda a la mujer no es necesario ningún tratamiento.
Los ejercicios del suelo pélvico pueden ser de utilidad en algunas pacientes sobre todo para prevenir el prolapso genital, pero una vez desarrollado la utilidad se reduce de manera importante.
Los pesarios son dispositivos que pueden ser introducidos en la vagina para servir de soporte al útero. Existen distintos tipos de pesarios, con diferentes tamaños para adaptarlos a cada paciente bajo la supervisión del médico especialista. Son colocados en el interior de la vagina y recambiados cada 3 ó 4 meses. En el caso que el pesario produzca heridas en la vagina o dificultades para orinar debe ser retirado.
Existen varias técnicas quirúrgicas que incluyen técnicas por vía vaginal, abdominal y laparoscópica. En general, cuando coexisten el prolapso genital y la incontinencia urinaria se opera cada defecto por separado con la técnica adecuada para cada caso. El propósito de la cirugía reconstructiva del suelo de la pelvis es:
- Corrección de todos los defectos anatómicos.
- La conservación o recuperación de una micción normal.
- La conservación o recuperación de una normal defecación.
La cirugía del prolapso genital debe ser flexible para acomodarse a los deseos de la paciente de conservar la fertilidad o preservar el útero. |