Existe unanimidad al considerar que el tratamiento con estrógenos es el más efectivo en mujeres con síntomas de atrofia vaginal moderados o severos.
Los estrógenos pueden ser utilizados por vía general o bien local, produciendo una mejora en los síntomas referidos por las pacientes con incremento en la concentración de lactobacilos y de la secreción vaginal, modificaciones que resultarían beneficiosas en las mujeres con infecciones urinarias de repetición, mejorando los mecanismos de defensa frente a la infección, habiéndose demostrado reducción en el número de episodios de infección urinaria.
Todas las vías, dosis y preparados de estrógenos han demostrado ser efectivas en el alivio de los síntomas. La elección terapéutica y la duración del tratamiento será individualizado, evaluando la presencia o no de síntomas generales, como sofocos, y los posibles efectos secundarios asociados al tratamiento.
También pueden ser utilizados agentes hidratantes y lubricantes para aliviar la sensación de sequedad en mujeres con síntomas leves o moderados. La aplicación de preparados ricos en glucógeno, facilitarían el mantenimiento de la flora lactobacilar. Actualmente está disponible en nuestro medio la aplicación de lactobacilos en forma de capsulas vaginales.
La fitoterapia está cobrando importancia con la utilización de derivados de soja, aceite de Melaleuca alternifolia (árbol del té), Salvia officinalis, tomillo o camomila.
En resumen, el mantenimiento de una óptima salud vaginal es una parte importante del cuidado de la salud integral de la mujer y que tiene una repercusión importante en su percepción de calidad de vida. Existen tratamientos eficaces para el alivio de los síntomas genitourinarios causados por la falta de estrógenos propios de la menopausia y, por eso, se debe animar a aquellas mujeres que los padezcan a que consulten sobre ellos.
|