El proceso diagnóstico de un paciente que consulte por incontinencia urinaria (IU) debería tener como objetivos los siguientes puntos.
Conocer el tipo de IU que padece el paciente
Como ya hemos visto, existen diferentes tipos de IU, cada uno de los cuales tiene un tratamiento diferente. Para conseguir solucionar el problema de un paciente concreto, el primer paso debería ser determinar la forma exacta de incontinencia que padece.
Valorar la severidad de dicha IU
Es necesario para poder valorar la opción terapéutica que mejor se ajuste a cada paciente. Si la severidad de la IU es leve, proponer una solución quirúrgica resulta muy agresivo. Por el contrario, ante formas de IU severas, deberían considerarse prioritarias las terapias más agresivas. Para evaluar la severidad de la IU, usaremos las siguientes herramientas:
- Interrogatorio al paciente, en busca de información acerca del número de escapes de orina que padece, la cantidad que pierde en cada ocasión, etc.
- Interrogatorio al paciente acerca del consumo de absorbentes, cantidad y tipo de los mismos. Es una manera indirecta de cuantificar las pérdidas.
- Exploración física y observación directa de las pérdidas.
- Estudio urodinámico.
Evaluar la repercusión de la IU sobre la calidad de vida del paciente
La misma cantidad de pérdidas puede tener una repercusión subjetiva diferente en pacientes distintos.
Descartar otras posibles patologías asociadas
Como prolapsos, molestias en las relaciones sexuales, alteraciones del ritmo intestinal, etc.
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