Los síntomas más comunes de la cistitis intersticial son similares a los que aparecen en la infección urinaria de vías bajas, pero con un inicio más insidioso, sin que exista infección de la orina y sin que se produzca una respuesta adecuada al tratamiento.
Es característica la presencia de dolor en la vejiga que solo se alivia vaciándola al orinar frecuentemente, en algunos pacientes, hasta sesenta veces al día. El dolor suele ser referido en la zona vesical pero, a veces, se encuentra irradiado hacia el periné, por lo que puede ser causa de relaciones sexuales dolorosas que conducen a disfunciones sexuales.
Los síntomas tienen un curso variable y, en algunas ocasiones, pueden desaparecer sin explicación evidente o esa desaparición puede coincidir con algún cambio dietético o del tratamiento farmacológico. Habitualmente, vuelven a manifestarse después de un tiempo variable de días o meses.
|