Los absorbentes están compuestos, básicamente, de capas de distintos componentes unidas entre sí.
Entre las más frecuentes están:
Capa superior: es la primera capa en contacto con la piel. Está compuesta de material filtrante (hidrófilo) que permite que la orina pase rápidamente al interior del absorbente, ayudando a mantener la superficie de la piel seca.
Núcleo absorbente: está compuesto a su vez por:
- Tisú: distribuye la orina por toda la superficie del absorbente, envolviendo el núcleo de celulosa.
- Celulosa: constituye el cuerpo básico del absorbente y su función es retener los líquidos en su interior.
- Superabsorbente: material con gran capacidad de retención de la humedad. Combinado con la celulosa refuerza la capacidad de absorción en las zonas de mayor captación de orina (parte central y posterior del absorbente).
Capa impermeable: es la capa externa y su finalidad es evitar la salida de humedad al exterior.
Además de estos componentes, que son los habituales en cualquier tipo de absorbentes, los distintos fabricantes han ido añadiendo otros accesorios como pueden ser los indicadores de humedad (líneas que cambian de color en contacto con la humedad), barreras laterales (evitan las fugas laterales de orina y heces), núcleo de absorción rápida, etc. |